Te veo y siento en el alma
que una fuerza se me escapa.
Pierdo toda identidad
para poderte desear
siempre y con todas mis ganas.
Tu hermoso rostro me mira.
Me mira muy fugazmente
pero como mi amor no miente
me desborda la alegría.
Espero cada día como un niño un 6 de enero.
Espero cada mañana para poder decirte “te quiero”
Pero me echo atrás siempre,por el miedo,
que me ataca cuando pienso en tus contrarios deseos.
Ya no se como explicarte lo que te amo y lo que te anhelo.
Cuando te veo tocar suavemente con un dedo el pelo.
Quien me diera ser mechón,o lápiz,o caramelo
que desenvuelvas con suavidad cuando sales de paseo.
Quisiera poder contarte y explicarte todos mis sueños.
En los que aparecemos los dos,felices y enamorados.
Pero cada vez que lo pienso se derrumban,con el peso
de lo increíble que parece este infinito deseo.
Se me acaban las palabras,ya no se ni que decir.
Sólo ahora me gustaría poder pronto oír
esas palabras tan bellas de tus dos labios salir
y manar a mis oídos como quien oye un río fluír.
Te quiero,me gustas,no quiero que hables más.
Un día sola a tu lado entero quiero pasar.
Tus poemas me emocionan y me hacen suspirar
por el amor y el cariño que desprenden al recitar.